No sé que sucede en mi país,
cada vez que tengo más tiempo en este mundo descubro
que hay mas personas interesadas en el homosexo o en el
sexo grupal que en mi juventud.
A lo mejor ahora la gente se ha destapado más y
da rienda suelta a sus fantaías erótica
y las hace realidad sin importarle nada como en otras
épocas.
En los últimos años he hecho demasiadas
cosas, como por ejemplo darme la oportunidad de aceptar
la amistad y sexo con personas menores que yo, todo al
revés que en mi adolescencia en que los "viejos"
eran los que me buscaban a mí, y en cambio ahora
el viejo soy yo y busca culitos tiernos o vergas de tamaños
que antes eran muy inusuales.
Y vaya que estos jóvenes me han dado grandes lecciones!!
Yo les doy lecciones de historia que es mi materia en
los lugares donde trabajo y muchos de ellos me dan lecciones
de sexo a cambio de mis servicios para ayudarlos a salvar
los exámenes.
Eso no es nuevo en mi vida y creo que muchos profesores/as
también lo hacen con sus alumnos como el Profesor
Leyva lo hizo conmigo en el pasado ahora yo vine a ocupar
el lugar vacante que dejó ese viejo zorro que si
vive andará por los 95!!
Me parece bien ese intercambio, si ellos/as lo están
buscando, creo que más por el ego que por el morbo
de acostarse con alguién superior a ellos/as.
Un día un profesor me invitó a comer a un
bar o cantina para estudiantes que hay cerca de uno de
los colegios donde doy mis clases...
A los pocos minutos de ingresar al local se acercó
un chico de unos 15 años muy pequeño para
su edad pero con unas piernas muy amplias y una cola muy
generosa y parada.
Saludó a mi acompañante y éste lo
invitó a compartir la mesa con nosotros prsentándolo
como Mario.
Su conversación era muy madura para su edad, claro
yo me imginé que tendría unos 15 años
pero al poco tiempo de tratarlo y oir lo que decía
y como lo decía me di cuenta de que debía
de ser mayor de lo que aparentaba.
El Profesor que había ido conmigo era hetero y
por supuesto ignoraba las "cosas" que a mi me
gustaban por eso la conversación entre los tres
fue sobre otros temas.
Mientras almorzábamos me di cuenta de que ese muchachito
tenía algo raro por la forma en que me miraba,
pero por respeto a mi colega no dije nada inconveniente
o que me delatase.
Cuando terminamos de almorzar me levanté para ir
al baño a orinar porque hacía muchas horas
que no visitaba esa habitación para descargar mis
necesidades fisiológicas.
A los pocos segundos de ingresar en ese recinto, vi a
un chico que me mostraba una pija regular y se masturbaba
con todo descaro, lo ignoré saqué mi miembro
y me dispuse a orinar en uno de los mingitorios adosados
a la pared.
-Estoy caliente!
Me dijo ese chico acercándose a mi y mostrándome
que realmente de su verga salía mucho precum.
-Y a mí qué?
Le contesté haciéndome el enojado y tapando
mi pija con la mano para que no pudiese ver que se me
estaba levantando y por esa causa me dificultaba la micción.
Al sentir que abrían la puerta se retiró
a uno de los gabinetes supongo que a terminar la paja
que había empezado antes de que yo llegase.
Era Mario el que me "salvó" de ese furtivo
violador en potencia.
Pero Mario ignorante de lo que había sucedido con
el chico que huyó al privado, al pasar atrás
mío me rozó las nalgas con su mano.
Al sentir la palma de su mano sore mi pantalón
me di vuelta y él exclamó al ver como tenía
la verga de dura.
-Que rica pija tenés!!!
De ella salía gotitas de orín porque no
pude terminar de eliminarlo todo con esos acontecimientos
tan inesperados.
Mario se agachó y empezó a lamerla muy suavemente
como temeroso de que lo rechazara.
-Nooo! Acáa noo!!! Puede entrar alguien y hay
un chico pajeándose en el gabinete!!!
Mi pija estaba poniéndose cada vez mas dura y temía
no poder controlarla así que lo separé de
mi y la guardé como pude en su lugar.
Me quedó mirando como diciendo: Quiero hacerlo,
la necesito o algún pensamiento similar habrá
pasado por su mente en esos segundos que transcurrieron
antes de que oyésemos un ruido proveniente del
baño.
Era el otro chico que había terminado su paja,
salió del gabinete nos miró como diciendo:
"La mía no te gustó viejo verde",
se lavó las manos y salió.
A Mario le dije que nos veríamos afuera, para que
el profesor no sospechase nada, lo dejé en el baño
y salí al encuentro de mi colega.
Pagamos la cuenta y mientras nos despedíamos apareció
Mario que también abonó lo suyo, para luego
salir los tres a la calle.
Mi colega se despidió porque tenía que tomar
un ómnibus para ir a otro liceo y quedamos Mario
y yo en la vereda mirá! ndonos sin decidir nada.
Mario rompió el silencio diciéndome:
-Ya estamos afuera.. Que proponés? porque tenés
una pija muy linda y sabrosa...
Lo miré y como estábamos lejos de mi casa,
pensé un poco que hacer porque tenía una
escasa hora libre antes de dar otra clase así que
le dije:
-Tenés algun lugar a donde ir?
-Nooo!!, yo pensé que vos tendrías...
-Acá cerca no tengo..., pero.. podemos ir a un
hotel...
Titubeó un poco moviendo la cabeza pero finalmente
aceptó ir a uno que habí! a a la vuelta
del lugar donde estábmos conversando.
El encargado un mallorquino llamado Jaume, me conoció
por haber ido en otras oportunidades y al oído
me comentò:
-Que pollito tierno se trajo hoy!
Sonreí por su ocurrencia, tomé la llave
y como conocía el camino guié a Mario a
nuestra habitación.
Mientras nos desvestíamos me dijo que tenía
22 años pero por su baja estatura todos creían
que tenía 15 o 16, comentó algunas de sus
proesas como que a los 12 empezó a mamar vergas
y a! los 14 lo desvirgarn analmente y esas cosas que tienen
los adolescentes y no tanto para demostrar su experiencia.
Al verme totalmente desnudo se prendió de mi verga
como si él fuese una sanguijuela, luego se puso
a lamerla a toda velocidad hasta que ésta adquirió
un gran tamaño y una buena consistencia como para
poder meterla en su boca y chuparla como si en ello le
fuese la vida.
Estuvimos en esa situación el rato suficiente como
para que la excitación agitase lo suficiente a
mi pija para que le dijese que parase porque i! ba a suceder
lo natural o sea que mis vesículas seminales explotasen
y a consecuencia de ello le inundaría la garganta
con unos buenos chorros de leche caliente.
Descanzamos unos instantes, en los cuales traté
de acercarme a su verga para poder retribuirle con una
buena mamada a ese órgano de tamaño regular
que Mario tenía en estado de total erección,
pero él se retiró diciendo que no le gustaba
que nadie se la chupase.
-Pero si querés con mi culo podés hacer
lo que desees.
Se dio vuelta sobre la cama poniéndose en cuatr!
o patas con el culo en alto dándome una espléndida
vista de su agujero bastante usado y de sus bolas colgando
que ocultaban parcialmente a su pija erecta.
Me acerqué y me puse a lamerle ese hoyo totalmente
depilado y acostumbrado a caricias linguales por lo que
al solo contacto de mi lengua fue cediendo para ir abriéndose
mecánicamente.
Mi lengua dejó paso a un dedo ensalivado, luego
leentraron dos y hasta que no entró un tercero
que fue el que hizo a Mario suspirar muy fuertemente diciéndome
a continuación:
-Qué esperás? No aguanto más, metémela
ya!! !!
Lo dejé sobre la cama en cuatro patas con el culo
pronto y me fui a buscar un condón que cubriese
mi pija para intentar meterla allí.
Ese hoyo no opuso ninguna resistencia, en cuanto apoyé
el glande hizo una contracción, se cerró
pero inmediatamente después del momento en que
se contrajo se abrió para dar paso a casi la mitad
de mi glande, pasó este trozo y con un empujón
le metí más de la mitad de mi verga sin
que mi huésped gritase de dolor o de placer.
Con otro empujón se la metí toda y después
él empezó a gemir de placer con cada empujón
que le daba y mientras mis bolas chocaban con las suyas
lo cual le iba produciendo más gozo por lo cual
él iba aumentando sus gemidos.
-AHhhhhh!!!.. Dale metémela máaaaaas!
-Qué más querés que te meta si está
toda dentro...!!
Pude sentir los sonidos que hacía el forro de su
verga en contacto con su mano por los movimientos cada
vez más acelerados que su mano le daba! cada vez
que mi pija entraba y salía de su hoyo extremadamente
caliente y elástico.
Me vacié dentro suyo con bastante rapidez a pesar
de que su esfínter estaba tan dilatado que ni sentía
el roce de mi verga contra sus paredes intestinales, pero
sus gemidos fueron tan fuertes que me hicieron exclamar
a mi también alguna palabra monosílaba de
placer.
Nos vestímos muy rápidamente porque mi clase
no podía esperar y debía volver al colegio
a dictarla.
Aunque parezca mentira Mario me dio! las gracias por haberle
hecho pasar un bune rato y me ofreció sus servicios
anales para cuando lo desease o tuviese tiempo de gozar
un rato juntos.
Le pagué al mallorquín y éste muy
picarescamente me dijo:
-Espero que la haya pasado bien!! Vuelva pornto....
Como respuesta obtuvo una sonrisa mía y salímos.
|