Carlos tenia 40 años y era
un hombre atlético se mantenía en forma
y eso se notaba en sus músculos bien formados y
su abdomen recto y firme era una maravilla de esas llegadas
de las películas, resulta que Carlos estaba separado
hacia unos dos meses y no se había preocupado por
buscar reemplazo para su pareja.
Bien Carlos estaba trabajando en una empresa que exigían
que el se mantuviera siempre con buena salud y debía
hacerse un examen de rutina y como tenia 40 años
debía también hacerse un examen con un urólogo
para demostrar su buena salud, Carlos siempre visitaba
a la misma doctora con la que tenia confianza y sentía
que era como su madre, y se sentía cómodo
con ella en cualquier revisión de rutina le confiaba
todo.
Cuando llego la enfermera le dijo que se desnudara y se
pusiera la bata para la revisión.
El se recostó y esta era la primera vez que su
doctora tenia que hacerle un examen urológico y
prostático, el se relajo pensando en otras cosas
y cuando se dio cuenta había entrado un doctor
joven de unos 20 años moreno y apuesto que le dijo
que su doctora de costumbre estaba de vacaciones y por
lo tanto debía ser el, el que le practicara el
examen, Carlos pensó en bajarse de la mesa y volverse
a su casa pero recordó que necesitaba el examen
para el día siguiente y si no....
bien dijo Carlos si no hay mas remedio, el joven le pidió
a Carlos que se quitara la bata y se recostara en la mesa
que era una mesa de parto de esas que tienen unos soportes
para los pies de la madre y así poder manipular
mas fácil, el doctor que se llamaba Ricardo le
acomodo los pies en los soportes cosa que nunca antes
Carlos había tenido que hacer pues era la primera
vez que se realizaba dicho examen, el quedo recostado
con su pene al aire y sus huevos allí colgando
provocativamente y el culito levemente saliendo de la
mesa. El doctor se puso un guante de látex y le
dijo a Carlos que se relajara y que así dolería
menos y seria mas fácil de realizar el examen.
El le dijo que le realizaría una pruebas de rutina
para observar la reacción de los vasos cavernosos
del pene y los músculos. El tomo un pote de crema
lubricante y le baño el pene, los huevos y el culo
con el liquido que era caliente y viscoso. Carlos solo
se estremeció por la sensación que era como
un placer que nunca había sentido antes, Ricardo
se sento en un silla entre las piernas de Carlos y con
la mano suavemente empezó a acariciarle los huevos
y el pene, cuando Carlos intento ponerse esquivo el solo
le respondió que se relajara que eso solo era una
prueba clínicamente probada.
Carlos se relajo y sintió que un calor profundo
lo invadían y su pene se puso duro como una roca.
Ricardo le dijo que los músculos de su pené
estaba muy bien y que ahora debía hacer el examen
de la próstata se embadurno el dedo índice
y del corazón en vaselina y con la otra mano también
en un guante le unto el ano con ella. Suavemente le introdujo
el dedo en el ano con una maestría que Carlos no
solo no sintió dolor sino que extrañamente
su pene se puso mas duro, se estaba excitando con el dedo
del doctor en su culo, Carlos suspiro suavemente y Ricardo
le pregunto si le dolía y Carlos le respondió
que no pero que sentía una sensación extraña
que nunca había sentido, Ricardo le pidió
que se relajara que ahora debía hacer un tacto
profundo y probar de nuevos los músculos del pene,
y de inmediato lo volvió a acariciar el pené,
la mano de Ricardo subía y bajaba subía
y bajaba y el dedo en el ano empezó a entrar y
salir rápidamente a medida que Carlos se retorcía
de placer y Ricardo aumentaba la presión en el
pene, allí buen donde Carlos perdió el control
gemía como una puta en celo y suspiraba con fuerza
y le dijo a Ricardo que se iba a venir Ricardo se detuvo
y le pidió que se recostara a una mas relajado
que ahora vendría la prueba final
Carlos cerro los ojos y cuando los tenia aun cerrados
sintió un objeto duro, caliente y carnoso en su
ano cuando abrió los ojos era demasiado tarde Ricardo
lo tenia ensartado con su aparato de 20 centímetros
Carlos se retorcía de dolor pero el placer era
mayor aun que el dolor y entonces empezó a contorsionarse
al ritmo de los empujones de Ricardo y sentía a
su vez la mano de este aun en el pené que lo quería
hacer explotar, Carlos estaba explotando de placer y Ricardo
en un aullido de placer se vino mientras con la mano hacia
venir a Carlos en una explosión de placer loco
y desenfrenado Carlos nunca lo había hecho pero
tenia unos deseos inmensos de besar a Ricardo y este empujando
aun mas duro lo beso apasionadamente en los labios.
Carlos ahora visita a Ricardo una vez por semana para
que este le practique su examen semanal a fondo.
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